Francisco Ferrer ¡Viva la Escuela Moderna!
- Jesús Falcón

- 26 nov 2025
- 2 Min. de lectura

Una obra que a partir de los testimonios de la época y las cartas y textos escritos por el propio Francisco Ferrer quiere profundizar en el pensamiento de este polémico y extraño revolucionario. Descubriremos una vida intensa, aventurera y comprometida que contrasta con la formalidad y clasicismo de su representación.

Me ha sorprendido descubrir la biografía de Francisco Ferrer, un individuo muy interesante y con una vida convulsa que acabó en 1909 con su fusilamiento, acusado falsamente del intento de asesinato del rey Alfonso XIII.
El argumento gira en torno a su encarcelamiento en una prisión militar, el juicio y su fusilamiento. Un juicio injusto, sin testigos y con el veredicto ya decidido. La mejor escena de la obra la encontré en el diálogo filosófico entre el cura y el ateo convencido Francisco Ferrer.
La biografía se construye con el interrogatorio, las entrevistas del abogado defensor con el acusado y a través de tres monólogos diferentes que recogen el testimonio (fuera del juicio) de tres mujeres que formaron parte de la vida del protagonista. Estos monólogos, interpretados por Lidia Otón, son muy desiguales en resultados: la primera mujer, su esposa, está interpretada con una frialdad burguesa, interesante porque revela gran parte de los primeros años biográficos pero demasiado distante; el monólogo de la joven francesa, quien donó a su muerte su fortuna para la creación del proyecto de escuelas, con el horrible acento impostado destroza parte del interés; es el personaje de la hija, el más apasionado y cercano al lado humano de su padre, quien ofrezca un monólogo más conseguido.
Brilla la interpretación de Ernesto Arias, discreto y magnífico actor teatral que asegura el interés de cualquier obra en la que sea protagonista. Nos retrata un personaje muy humano, con amplia experiencia vital y pensamientos elevados. Entre sus reflexiones e ideas, su filosofía de la vida se podría resumir en "La eternidad es hoy".
Francisco Ferrer fue un hombre que quiso mejorar la educación del pueblo para que algún día fuera capaz de dirigir su propio país desde el conocimiento y la cultura. Al menos, así se recoge en esta obra aunque apenas se aporten conceptos sobre sus tratados al respecto: su azarosa vida, casi propia de una telenovela, cubre casi todo el contenido.
Lo más interesante: la vida desconocida de Francisco Ferrer y la interpretación de Ernesto Arias.
Lo más flojo: la elección dramatúrgica.
Texto: Jean-Claude Idée
Dirección: José Luis Gómez
Intérpretes: Ernesto Arias, Jesús Barranco, David Luque y Lidia Otón
Traducción: Pollux Hernúñez
Escenografía: Curt Allen Wilmer y Leticia Gañán (AAPEE)
Iluminación: Pedro Yagüe
Vestuario: Deborah Macías
Música y espacio sonoro: Alberto Granados
Ayudante de dirección: Roberto Mori
Producción: Teatro de La Abadía
TEATRO DE LA ABADÍA Del 13 de noviembre al 7 de diciembre de 2025
Duración: 105 minutos





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