Ayoub
- 28 feb
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Teatro unipersonal de Marina Otero (texto, dirección e interpretación) que utiliza de forma eficaz técnicas multidisciplinares (vídeo, fotografía, performance, capturas de móvil...) para llevar a escena una historia íntima con una contundente y radical denuncia social.

Gran parte de la obra es un monólogo en el que Marina Otero nos cuenta que tenía el proyecto de ir a Tánger, encontrar a un hombre en situación vulnerable y casarse con él para darle una vida en Europa. Vamos viendo fotografías que una amiga le fue tomando en ese viaje. Un día encontró a Ayoub, un vendedor callejero de dulces y todo cambió: la idea abstracta de un proyecto de salvación se transformó en una historia de amor.
En una breve segunda parte, Ayoub tomará la palabra para desarrollar su vida imaginada.
La autoficción como denuncia social personal y también ¿por qué no? como medio para hacer más próxima esa realidad que, a pesar de estar en nuestro entorno, todavía nos empeñamos en ignorar. Marina Otero consigue que su postura se transforme en algo humano, en una historia de carne y hueso que nos haga reflexionar desde lo palpable y contingente, alejándose de lo discursivo pero sin renunciar a la radicalidad de implicarse.
Con una historia en primera persona que desnuda a la protagonista y la lleva por el terreno de una aventura humanitaria y de denuncia práctica, nos hace transcurrir por una relación romántica para, de forma coherente, arrojarnos a un teatro físico, irreverente y agresivo que se rebela ante la injusticia, sin pelos en la lengua. Humor y cinismo no están ausentes.
La segunda parte de la función, no obstante, diluye parte de la energía que nos había transmitido Marina Otero en su monólogo y su interpretación, la voz de Ayoub se alarga, paradójicamente, en exceso.
Marina Otero nos habla del supuesto paraíso occidental para los emigrantes magrebíes o de cualquier parte fuera de sus fronteras cuando, en realidad, es una fortaleza que arrincona, discrimina y quiere ignorar la situación de hambruna, persecución y asesinato que se perpetra sobre estas personas.
También, entre otros temas, nos habla del choque cultural, del aislamiento que el inmigrante puede sentir si abandona su mundo completamente (si se integra como se exige desde la reafirmación identitaria de los occidentales) y, por tanto, el fracaso de la felicidad hallada en ese paraíso visto desde la distancia.
Necesaria otra reposición y más largo recorrido en escena.
Texto y dirección: Marina Otero
Intérpretes: Marina Otero y Ibrahim Ibnou Goush
Cámara: Florencia de Mugica
Iluminación: Facundo David
Sonido: Antonio Navarro
Edición de vídeo: Daniela García
Arreglos musicales: Juan Pablo de Mendonça
Fotografía: Andrés Manrique
Vestuario: Guadalupe Blanco Galé
Producción: Mariano de Mendonça
Teatro: Réplika Teatro Reposición del 20 de febrero al 1 de marzo de 2026
Duración: 70 minutos





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